Tras una Alfombra Roja poco destacable y un monólogo inicial que contó con menos risas de las que cabía esperar teniendo en cuenta que los chistes eran de Jimmy Kimmel, la nonagésima ceremonia de los Oscar dio comienzo con la victoria de Sam Rockwell como el Mejor Actor de Reparto, privando así a Christopher Plummer de dar un discurso que - quién sabe - quizás habría mencionado algo sobre eso de sustituir a Kevin Spacey y rodar de nuevo escenas de Todo el Dinero del Mundo con, eso sí, una brecha salarial inmensa entre Wahlberg y Williams. Sin embargo, fue el maestro de ceremonias el que abordó ese tema - y otros muchos -, abriendo así una caja de Pandora que confirió un tinte reivindicativo a toda una ceremonia que brilló por la visita de algunas de las estrellas al Teatro Chino, la presentación de categorías menores como la de Mejor Cortometraje (gracias a Tiffany Haddish y Maya Rudolph), la hilarante y revolucionaria Frances McDormand y la inmensa injusticia de que fuese Déjame Salir (Jordan Peele, 2017) la que se llevase la estatuilla a Mejor Guión Original. He aquí el palmarés.