Desde que la categoría de Mejor Película de Animación fue reconocida por la Academia en 2002, Disney·Pixar, que ha aspirado al podio en quince de las diecisiete ediciones y ha conseguido la estatuilla en doce de ellas, se ha proclamado como el eterno - y merecido - favorito. Sin embargo, a pesar de que en la próxima gala la casa del ratón probablemente aspire al Oscar con dos pesos pesados - Ralph Rompe Internet (Rich Moore & Phil Johnston, 2018) y Los Increíbles 2 (Brad Bird, 2018) -, su victoria no está clara por las muy probables nominaciones de Isla de Perros (Wes Anderson, 2018) y Spider-Man: Un nuevo Universo (Bob Persichetti, Peter Ramsey & Rodney Rothman, 2018), dos películas que no tienen nada que envidiar a las producciones Disney.
