A pesar de que El Código Da Vinci (Ron Howard, 2006) consiguió recaudar la indecente cantidad de 758 millones de dólares durante su paso por los cines de todo el mundo, la primera adaptación a la gran pantalla de las novelas de Dan Brown siempre será recordada como uno de los peores trabajos del mismo cineasta que recibió la estatuilla a Mejor Director por Una Mente Maravillosa (2001).
Con El Código Da Vinci, Ron Howard - director de cine de cierta valía y padre de la célebre Bryce Dallas Howard - decidió embarcarse en la difícil tarea de adaptar uno de los fenómenos literarios más exitosos y polémicos de los últimos años; un fenómeno que, como consecuencia de las declaraciones que hacía sobre la Iglesia Católica y el Opus Dei, había estado salpicado por un escándalo que muy bien podría no haber sido trascendente si todos hubiésemos asumido que Dan Brown no escribió una novela histórica, sino una de ficción.
