Lo que me llevó a ver Hated in the Nation antes de Men Against Fire ni fue una revelación mística, ni tampoco un producto del azar. Habiendo leído críticas magníficas de tanto el cuarto episodio de la tercera temporada de Black Mirror (llamado San Junipero) como del sexto (Hated in the Nation), me llamó la atención observar cómo entre el propio colectivo crítico no se alcanzaba consenso con respecto a cuál era el mejor capítulo de todos los producidos por Netflix.
Porque sí, a todos nos gusta tener un favorito. Es más, yo mismo los tengo. Sin embargo, así como considero que el brillo de su primera temporada sobre todo se le debe al terrorífico The National Anthem y el principal peso de su segundo asalto recae sobre aquel apabullante White Bear, me resulta extremadamente difícil posicionarme en esta nueva temporada. Porque tanto San Junipero como Hated in the Nation son dos obras audiovisuales magníficas.



