No es fácil echar la vista atrás y contemplar los éxitos de ayer cuando se ha descubierto el cine en una época marcada por las sagas y películas de superhéroes, las escasas conversaciones que despierta el cine de autor y el auge de unas plataformas de vídeo que hacen peligrar la supervivencia de los cines de todo el mundo. Sin embargo, y a pesar de la insoportable ignorancia en la que llevo sumido tanto tiempo, ya es momento de enfrentarme al cine de ayer. Ese cine desconocido y al que - quizás - tanto me cueste entender.
