Cuando salí del cine de ver la nueva versión del clásico Dumbo (Ben Sharpsteen, 1941) hice un repaso de los títulos que Disney ya había adaptado a imagen real - y de aquellos que están pendientes de estreno o de inicio de producción - y me di cuenta de que la piedra angular de la compañía, Blancanieves y los Siete Enanitos (David Hand, 1937), no aparecía por ninguna parte. Esta ausencia podría estar justificada o bien por los relativamente recientes estrenos de Blancanieves y la Leyenda del Cazador (Rupert Sanders, 2012) y Mirror, Mirror (Tarsem Singh, 2012) por parte de Universal Pictures y Relativity Media respectivamente, o bien porque la compañía del ratón no tiene planes para adaptar la que es su tesoro más preciado, lo que supondría un proyecto de incalculable envergadura.
