Lo queramos o no, estamos viviendo un momento histórico, y la mayoría de los que ayer por la noche fuimos al cine a ver Rogue One: A Star Wars Story lo sabemos bien. Lo sabemos tan bien que muchos de nosotros compramos palomitas con el único propósito de conseguir el cubo metálico inspirado en la película. Lo tenemos tan interiorizado, tan adherido a todas y cada una de las células que componen nuestro cuerpo, que hay quienes, al ver salir a la masa de espectadores de una sala en la que acababa de ser proyectado lo nuevo de este grandioso universo cinematográfico, nos llevábamos las manos a las orejas para evitar que ni el más mínimo detalle de la trama consiguiese arruinar lo que en poco tiempo presenciaríamos. Tenemos tantas ganas de vivir esto con la intensidad que merece que, cada vez que su musicalmente arrebatador tráiler era proyectado en una sala, bajábamos la vista y disfrutábamos de los sonidos de los cazas TIE y las melodías de Williams mientras nuestros ojos permanecían ciegos a lo que Gareth Edwards ha construido: una precuela digna de Star Wars.
● Año: 2016
● Director: Gareth Edwards
● Reparto: Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Donnie Yen, Mads Mikkelsen, Alan Tudyk, Riz Ahmed, Jiang Wen, Forest Whitaker…
● Guión: John Knoll, Gary Whitta
● Dirección Fotografía: Greig Fraser
● Banda Sonora: Michael Giacchino
● Nominaciones a los Oscar: Mejor Sonido (Nominada), Mejor Efectos Especiales (Nominada)
● Nominaciones a los Oscar: Mejor Sonido (Nominada), Mejor Efectos Especiales (Nominada)
● Duración: 133min.

