miércoles, 30 de octubre de 2013

Miércoles Criticón: Don Jon

Soy una persona de costumbres y, por eso, en cuanto me acomodo a una, me altero muchísimo si alguien me la modifica. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, se me va olvidando lo a gusto que me siento y tiendo a – por iniciativa propia – cambiar mi rutina por otra con potenciales (y desconocidos) factores estresantes.

Ese mismo olvido fue el que me llevó a proponer en mi grupo de amigos el ir a la premiere de Don Jon, una comedia romántica escrita y dirigida por Joseph Gordon-Levitt en la que él mismo interpretaba a un adicto al porno que, de repente, conoce a una amante de las malditas comedias románticas. Pese a esta ¿curiosa? trama, me atreví a escribir en el grupo de WhatsApp que tengo con mis colegas lo siguiente: “por el trailer la película no tiene mucha pinta de ser guarra”.

Qué iluso.

● Año: 2013
● Director: Joseph Gordon-Levitt
● Cast: Joseph Gordon-Levitt, Scarlett Johansson, Julianne Moore, Rob Brown, Glenne Headly, Brie Larson, Tony Danza
● Música: Nathan Johnson
● Duración: 90min



Don Jon nos introduce en la rutinaria vida de un verdadero Don Juan (un sinvergüenza Gordon-Levitt que demuestra – una vez más – que sabe actuar) al que, como ya os he adelantado, le encanta el porno. Para él ese género (que, aunque difiera muchísimo del “séptimo arte puro y duro”, no deja de ser parte de él), es como una religión, es el eje sobre el que gira toda su vida. Su devoción por él es tan grande, que las relaciones con mujeres de carne y hueso no le terminan de satisfacer y, por ello, siempre termina recurriendo a vídeos de cuestionable calidad en los que las mujeres hacen todo tipo de… actividades.

Así como a Jon le cuesta muchísimo romper con su rutina pornográfica, a mí no me costó nada comprar cuatro entradas para ir a ver la película con mi novia, un íntimo amigo mío y su novia. Yo creía, de verdad, que la película iba a ser muy light por eso de que – en cierto modo – se iba a parecer a la innovadora (500) Días Juntos (filme en el que Gordon-Levitt interpretaba a un enamoradizo joven que cree que el amor es un asunto sencillo). Y, ojo, esta impresión mía no era nada descabellada porque mi amigo, al ver la primera secuencia en la que varias escenas (no del todo explícitas, pero sí exageradamente sugerentes) de películas porno fue proyectada, le dijo a su novia: “No te preocupes, sólo es así al principio”.

Y para nada.


Don Jon es una reflexión muy interesante sobre cómo dos tipos de películas muy distintas (las pornográficas y las malditas comedias románticas) son capaces de influir de una manera brutal en las personalidades de los espectadores hasta el extremo de convertirles en monstruos materialistas que sólo creen (e idealizan) lo que ven en la pantalla. En este enfrentamiento cara a cara se encuentran los geniales Joseph Gordon-Levitt, como el prototipo de macarra musculitos que sólo piensa en guarradas,  y Scarlett Johansson como una desternillante niña de papá calentona que, además de amar el color rosa y mascar chicle, sólo busca a un hombre al que controlar.

Sin embargo, y pese a lo interesante e inteligente que puede resultar su historia, este primer filme de Gordon-Levitt como guionista y director tiene, desde mi punto de vista, un garrafal error: el exceso de escenas de las películas porno que Jon ve. Y es que, pese a que no muestren el meollo del asunto, resulta desagradable pensar que tu novia y la novia de tu amigo estarán escandalizándose por una película con un contenido, ya no sólo sexual sino pornográfico, que tú mismo les has recomendado.


Sí, la idea era buena, las actuaciones son espectaculares... Pero las formas no me parecieron adecuadas. Y el problema es que no puedo evitar sentir, cuando voy al cine con compañía, que soy el responsable de que mis acompañantes disfruten la película... y con Don Jon me sentí en tensión durante casi todo su metraje porque sabía que este no era un filme para ir a ver en plan "parejitas". 

Entre eso, y que los macarras que tenía sentados a mi lado se reían por cada frase que cualquier personaje dijese (además de que el volumen al que hablaban era muy molesto), mi sesión de cine de aquel día fue un poco desastrosa.

Así que, asumo que tendré que volver a ver Don Jon para apreciar esa joya que todos los críticos estadounidenses alaban.

Y la veré solo. Aunque quede... raro.

●Te gustará si: te da totalmente igual cómo lo estén pasando tus compañeros de cine.

● No te gustará si: eres de ese sector del público al que le horrorizan los filmes con escenas, ya no explícitas, sino tremendamente sugerentes y evocadoras de la más absoluta repulsión sexual (sí, sí: repulsión).


Jerry

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