jueves, 6 de marzo de 2014

Premios Oscar 2014: Crónica.


Nunca antes me había planteado permanecer despierto toda la noche para ver en directo la Gala de los Oscar, pero este año me ha parecido que ya era hora de que empezase a poner a prueba mi capacidad para permanecer despierto 24 horas seguidas sólo por el cine.

Así que, armado de una fuerza de voluntad suprema por eso de que la noche anterior había dormido sólo la indecente cantidad de cinco horas, y con unas ganas tremendas de – por fin – ver la ceremonia de principio a fin, me senté en el sofá de mi casa, encendí la televisión, coloqué el ordenador a mi lado para tener a mano todos los feedbacks posibles, y comencé mi noche. He aquí mi crónica.


1. Preámbulo
Antes de que empezase a haber actividad en las conexiones con Los Angeles, me dediqué a ver un debate en RTVE 24h para ir calentando motores. Aunque el debate podría haber sido mucho más interesante si sus protagonistas no hubiesen estado de acuerdo en absolutamente todo, ejerció muy bien su función como gasolina para el resto de la noche. Durante su hora y media de duración, yo permanecí sentado en el sofá hablando en alto con la esperanza de que mi padre comenzase una cinéfila conversación conmigo. Sin embargo, conforme fue avanzando el programa, y a pesar de que mis comentarios se iban haciendo más frecuentes, el nivel de atención de mi querido padre iba disminuyendo. Esto no sucedía porque se estuviese quedando dormido (que ya es raro), sino porque por cada minuto que pasaba y cada sílaba que yo pronunciaba, mi padre decidía hacerme menos caso. Está claro que necesito un sistema operativo con el que hablar de cine como el que Joaquin Phoenix tenía en Her.


2. La Alfombra Roja
El debate pasó a la Alfombra Roja. Teniendo que sufrir tediosos comentarios sobre vestidos, joyas y maquillaje, periodistas – tanto del programa de televisión como de la emisión desde Los Angeles que estaba viendo por ordenador – que aburren hablando de peinados y vestidos, y haciendo absurdas predicciones sobre los diseñadores a los que recurrirían las estrellas, conseguí disfrutar con algunos momentos puntuales de la Alfombra Roja (durante la cual, por cierto, me tomé una profiláctica Coca-Cola para prevenir crisis catatónicas y estupor).

- Benedict Cumberbatch. No sólo pude ver dos entrevistas a este cotizadísimo actor que, película tras película, sigue demostrando que es de las estrellas más brillantes del panorama cinéfilo (y televisivo) actual, sino que además pude comprobar lo sumamente británico que es. Y eso hace que el terrorífico Smaug me caiga aún mejor. A base de inocentes – y en cierto modo tímidas – bromas, del uso de la britaniquísima palabra “lovely” y siendo el único actor que dio las gracias al periodista que le entrevistaba de forma muy educada y sincera, Cumberbatch se coronó como mi actor favorito.


- Lupita Nyiong’o: he de reconocer que, aunque protagonizase la película que menos simpatía me inspiraba de la noche, la mejicana-keniata, además de que estaba guapísima, es un verdadero encanto.

- Steve McQueen: afirmó ante las cámaras que Brad Pitt le había dicho que si 12 Años de Esclavitud ganaba en la categoría de “Mejor Película”, le iba a dar un beso en los morros hecho y derecho. ¿Se lo dieron? Lo ignoro.

- Glenn Close: qué grata sorpresa haber visto a Patty Hewes paseando por la alfombra roja… Y qué emoción al verla subir al escenario a pesar de que sólo fuese para introducir el vídeo en memoria de todos los “Hollywoodienses” fallecidos.

- Jared Leto: desde que el cantante de 30 Seconds To Mars apareció en la alfombra roja, ésta adoptó un colorido y un halo distinto al de cualquier otro año. Leto es simpatiquísimo, es un hortera que se hace querer y, lo más importante de todo, es un grandísimo actor. Se ganó todos mis respetos cuando, ante una de esas preguntas estúpidas sobre cómo iba vestido, contestó con un “The fashion choice? What about it?”. Y se fue. Se fue a recoger su Oscar.

3. La Gala
Para no resultar excesivamente pesado, voy a comentar los premiados más importantes y algún que otro momento de la ceremonia que llamase mi atención. Allá vamos.

Mejor Película: 12 Años de Esclavitud
Era bastante esperable. Pero no por ello justo. Sigo diciendo – y lo seguiré diciendo toda la vida – que 12 Años de Esclavitud es, probablemente, el filme que menos se merecía ganar en esta categoría. Desde mi punto de vista, tanto Gravity, Her, La Gran Estafa Americana, El Lobo de Wall Street y Capitán Phillips, eran mejores películas que el nuevo trabajo de Steve McQueen (que me pareció, cuanto menos, pretencioso). Pero bueno, nunca llueve a gusto de todos, así que tendré que resignarme y esperar al año que viene para ver si – de una vez por todas – estoy de acuerdo con la “Mejor Película” del año.


Mejor Actor: Mathew McConaughey (Dallas Buyers Club)
Resulta bastante curioso que cerca de dos horas antes de que le fuese entregada la estatuilla a McConaughey, Wikipedia ya daba por hecho que se la terminarían dando. No me preguntéis por qué, pero me metí en su sección de la ya mencionada enciclopedia virtual y pude observar con mis propios ojos que los wikipedianos ya le habían dado el premio. Quizás se filtró la información, o quizás ya sabían cómo iba a ser su discurso de emocionante. Sinceramente, Leonardo DiCaprio no me da ninguna pena. McConaughey se merecía – por lo menos – el Oscar.


Mejor Actriz: Cate Blanchett (Blue Jasmine)
Como ya adelanté en mi primera entrada sobre mis “favoritismos” de este año, me parecía que Cate Blanchett había hecho un magnífico papel por Blue Jasmine, pero, a pesar de ello, no quería que se llevase la estatuilla porque yo era de los pocos que apostaban por la Meryl Streep enferma y adicta a las pastillas de Agosto. Pese a la enorme decepción que me llevé al ver cómo – lógicamente – la australiana agradecía su premio a Woody Allen (hecho que debió de sentar como una patada en la boca a la supuesta víctima de sus abusos [quien seguro que estaba viendo la gala con la esperanza de que la película de su padre no fuese premiada]), he de reconocer que Cate me encanta. Y me gustó aún más por cómo – al día siguiente - supo manejar la entrevista en directo en el show de Ellen Degeneres y cómo preguntó, con toda la naturalidad del mundo, si los espectadores querían coger su estatuilla. Galadriel, es mucha Galadriel.


Mejor Actor Secundario: Jared Leto (Dallas Buyers Club)
Anne Hathaway, tras una gran introducción por parte de la siempre genial Ellen Degeneres, abrió la noche con el anuncio del mejor actor secundario. El premio fue para Jared Leto por su trabajo en Dallas Buyers Club, un filme que aún no se ha estrenado en España pero que seguro que cuenta con dos señoras actuaciones por parte del premiado y del True Detective. El cantante de 30 Seconds to Mars subió nervioso al escenario y pronunció un bonito discurso en el que mencionó a Ucrania, Venezuela y a las víctimas del SIDA. Algunos calificaron este discurso como “muy político”, pero está claro que quien dijese eso no ha visto en su vida una de las galas de los Goya.


Mejor Actriz Secundaria: Lupita Nyong’o (12 Años de Esclavitud)
Primera gran decepción de la noche. Una cosa es que 12 Años de Esclavitud no sea santo de mi devoción, pero otra muy distinta es que se le haya dado el Oscar a Lupita: una actriz nobel que hace un buen trabajo en la cinta de Steve McQueen pero cuyo trabajo, desde mi punto de vista, es el que menos brillaba de todas las nominadas. Es una verdadera lástima que no le hayan dado a Jennifer Lawrence la oportunidad de volver a caerse por las escaleras. Pero bueno, que no se preocupe, porque lo volverá a hacer algún día y, cuando lo haga, espero que sea igual de considerada que Lupita… Porque puede que no esté de acuerdo con el premio, pero su discurso y su actitud han sido perfectas: “Tanta alegría en mi vida tiene que ver con el dolor de muchas personas”. Chapó.


Gravity y sus siete Oscars
Cuarón, al que se le notaba emocionadísimo mientras daba su discurso tras haber recibido el Oscar al Mejor Director, no dejó de repetir durante toda la noche que “Sandra Bullock era el alma de Gravity”. A lo mejor lo decía en serio. O a lo mejor quería pelotear a Sandra siendo consciente de que ella se iría con las manos vacías del Teatro Dolby. Sea como fuere, me da igual: Gravity, pese a lo que la gente pueda decir, fue la gran triunfadora de la noche.

Aunque muchos piensen que los Oscar “técnicos” no son nada importantes, la fotografía, el sonido, el montaje y la música son piezas claves de una película. Digan lo que digan y menosprecien lo que menosprecien. Mucho bombo se les ha dado a filmes como El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey  y Titanic  por el hecho de haber ganado – además del Oscar a la Mejor Película – una soberbia cantidad de “Oscar técnicos”. ¿Qué pasa? ¿Que los siete Oscars de Gravity son menos importantes porque no se ha llevado el de “Mejor Película”? Venga ya, señores. Venga ya.

Dos de los Oscar más importantes – además del de Mejor Dirección – que se ha llevado la película de Cuarón fueron el de la Mejor Fotografía (Lubezki, tarde o temprano tu trabajo sería reconocido… Ya lo sabíamos todos) y el de Mejor Banda Sonora Original. Porque muchos no les darán importancia a estos dos aspectos de una película, pero cuando un filme cuenta con una buena fotografía y una buena banda sonora, otro pájaro canta. Un pájaro mucho más espectacular.

Finalmente, simplemente quería destacar cómo a la pobre Emma Watson le temblaba la voz a la hora de presentar – junto al mismísimo Don Jon – el Oscar a los mejores efectos especiales. Y no me extraña, porque estaba a punto de anunciar – delante de la crème de la crème de Hollywood – que el espacio exterior de Gravity había superado al alucinante dragón de El Hobbit: La Desolación de Smaug, que espero que se lo lleve el año que viene.


El Triunfo de “Frozen
Disney salió del Teatro Dolby cargado de premios. Frozen no sólo ganó el Oscar a la Mejor Canción Original con su Let It Go (a pesar de que, y seamos honestos, la actuación de Idina dejase mucho que desear), sino que además – y contra todo pronóstico – consiguió hacerse con la estatuilla de Mejor Película de Animación, dejando a la última obra de Miyazaki sin premio. Y yo me alegro. Sé que Miyazaki debe de ser un maestro del cine de este tipo, pero yo, sin faltar a mi constante condición de disneymaniaco, quería ver cómo la nueva película de la compañía de los sueños salía merecidísimamente premiada y, ya de paso, dejando huella con unos geniales agradecimientos por parte de los ganadores. Bravo.

Las ¿sorpresas? de El Gran Gatsby
Samuel L. Jackson y Naomi Watts (quien hizo un guiño a su anterior trabajo: Lo Imposible) presentaron el Oscar al mejor diseño de vestuario, que, tal y como yo pensaba, se lo llevó El Gran Gatsby. La premiada, Catherine Martin, se sacó una chuletilla del sujetador y pronunció un agradecido breve discurso. ¿Resultó este premio una sorpresa? Para mí nada de nada. El vestuario de esta película era claramente el mejor. ¿Su dirección artística? pues, sinceramente, no lo sé. Tampoco me queda muy claro qué implica el término “dirección artística”. Pero vamos, que no me pareció para nada sorprendente. Alguna película de DiCaprio tenía que llevarse algún Oscar, ¿no?


El Oscar más barato de la historia
Cabe destacar que el premio al “Mejor Maquillaje” ha sido el Oscar más barato de la historia del cine, porque el maquillaje de Dallas Buyers Club sólo costó – si los comentaristas de los programas de televisión e internet no mienten - 250 dólares. Sí, sí: la austera e increíble cantidad de 250 dólares. Y a mí me parece perfecto: se tiene que demostrar que para que un trabajo se haga con la estatuilla, no siempre tiene que tener un elevado presupuesto.

Oscar Honoríficos
Kevin Spacey, que no dejó de repetir en la alfombra roja que trabajar en Hollywood no era para nada glamuroso, presentó estos premios que, como ya sabíamos, les habían sido concedidos a Angela Lansbury, Steve Martin, Angelina Jolie y Piero Tosi.

Palmarés
El palmarés completo de los premiados lo podréis encontrar en mi anterior entrada. No quería saturaros con otra lista más. Si queréis verla, haced click aquí.

Leonardo DiCaprio
El eterno olvidado de los premios de la Academia sigue siendo ignorado. Él probablemente esté apenado por no haberse llevado la estatuilla pero, señores, la simpatía que este actor está despertando entre el público por el hecho de no ser premiado, es algo bastante positivo para su imagen. Además, sus fans pueden tirarse de los pelos todo lo que quieran, pero el Sr. McConaughey está haciendo un año brillantísimo sin ni un solo bache.


Ellen y su ‘selfie’
No se puede analizar la ceremonia de los Oscar sin mencionar a la absolutamente genial Ellen Degeneres. Puede que yo no haya visto galas anteriores en su totalidad, pero nunca me he perdido los monólogos iniciales… Y la apertura de los Oscar de este año fue muy divertida. Como todo lo que hace Ellen. Además, no sólo llevó a un vendedor de pizzas a la mismísima gala para que algunos de los actores pudiesen calmar sus estómagos, sino que al día siguiente le entregó una propina de 1,000 dólares por sus servicios en la gala. Por si no fuera poco innovador, Ellen no paró de hacer muchas payasadas que se pueden resumir en una selfie tomada por Bradley Cooper. La foto, que al principio iba a ser una selfie entre Ellen y Meryl Streep, terminó reuniendo a actores como Angelina Jolie, Julia Roberts, Jared Leto y – entre otras muchas más estrellas – al hermano de Lupita; un universitario que – probablemente – se dará a conocer próximamente en los medios de comunicación.


A pesar de lo divertida que pudiese llegar a ser la gala, he de decir que tampoco es nada del otro mundo. Es curioso verla porque – extrañamente – estás viendo todo en directo, y eso le da una especie de culpable encanto a la ceremonia. Sin embargo, no creo que el ver la ceremonia sea algo envidiable. Al fin y al cabo, la razón principal que lleva a un cinéfilo como yo a permanecer hasta las 06:00am despierto viendo los Oscar, es saber con antelación quiénes son los premiados ¿o no?

Seamos honestos, la gala a veces resulta aburrida, hay mucha publicidad, y hoy en día es impensable no encontrar algún enlace por internet que te resuma los aspectos más destacables de la misma… Así que, si te estás arrepintiendo de no haber permanecido despierto, no lo hagas. Supongo que resulta interesante verla alguna vez para – por lo menos – saber en qué consiste (algo que puedes conseguir, segurísimo, sin necesidad de trasnochar), pero que lo único que te arrastre a verla en directo sea el conocer a los premiados en el mismísimo momento en el que ellos mismos se enteran.

El año que viene – quizás – permanezca despierto para verla. Pero sólo para lo que ya he dicho: ser de los primeros en saber qué películas han sido premiadas.

Y poco más.


Jerry.

2 comentarios:

  1. Hola Jerry!
    Felicitaciones por el gran informe que has elaborado! Tanto esfuerzo tuyo merece que, una lectora de tu blog como yo, también deje su opinión. Ahí va:
    - Coincido absolutamente contigo respecto del descrédito popular hacia "lo técnico" del cine. Obviamente, siendo yo escenógrafa y estudiosa de la estética del cine, me molesta sobremanera que la fotografía o la edición, por poner algunos ejemplos, sean desmerecidos. Acaso, si el cine no tuviera estos elementos, sería cine? O sería simplemente "un libro" o "una obra de teatro"? El cine "necesita" de estos elementos para ser tal, por ende, premiarlos, es premiar al cine en su concepción plena. Y quién sea capaz de ordenar "en su cabeza" todos estos elementos, y llevarlos a la práctica, en una puesta en escena, no es merecedor de un premio? Claro que sí! Y ahí está el "mejor director". Ahora, pueden sólo la tecnología y los efectos especiales, y la fotografía y el Director hacer que una película sea la mejor para los Oscar´s? Evidentemente, no. La Bullock sola, con un papel estúpido de Cloney y un guión poco original, a mi criterio, fueron insuficientes. Quien siempre ha seguido estos premios, como yo, extrañamos un poco la vieja idea de lo que significa "una buena película", esa que cuando sales del cine te hace exclamar "Vaya!", en vez de estar halagando parcialidades como: "qué buena fotografía! o qué buena banda sonora! o qué buena actuación"! Es en este sentido que me gustaría decirte que hace mucho que no digo eso...creo que me paso con "el discurso del rey", pero hasta ahí! Entonces me parece que el cuestionamiento tiene que estar con las nominaciones. Son realmente las películas nominadas "las mejores películas del 2013"? Qué criterio se sigue HOY a la hora de nominar? Y la producción?, las grandes producciones (donde creo estuvo el mérito de "12 años..."), ya no pesan? Acaso no hubo otras películas como "La ladrona de libros", que quedaron excluídas de la nominación o, al menos, merecían algo más que la pobre nominación que tuvieron? Permíteme decirte que los Oscar´s, creo yo, han dejado, desde hace un tiempo, de representar "AL CINE", para ser demasiado parciales o localistas. Si sos, por ejemplo, Di Caprio, tenés que estar nominado, aunque la película sea un "bodrio" indigerible y de muy mal gusto; o si sos Mery Streep, y ya te dimos muchos Oscar´s, no te esfuerces, porque tenemos que ser justos con otros, y repartir más los premios! (¿?) Es una "melange" y yo, como amante de buen cine, espero que estos premios retomen el rumbo, igual que esperas tú. Un gran abrazo!...y otro día sigo, porque hay mucha tela para cortar!

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  2. Patzy! Perdona que haya tardado tanto en contestar, he tenido unas semanas de locos. Me alegra ver que no soy el único que ve en esas "categorías técnicas" verdaderas obras de arte. Sin embargo, no termino de coincidir del todo contigo porque yo, después de ver "Gravity", exclamé uno de esos "Vaya!" que comentas. Las actuaciones de Bullock y Clooney no son para nada algo del otro mundo.. Sin embargo, yo creo que a Sandra Bullock se le ha nominado porque, aunque su personaje no sea muy complicado y su interpretación tampoco brille mucho, el esfuerzo físico y la dificultad del rodaje fueron TAN sublimes, que - como poco - Bullock debía llevarse la nominación. Ya lo dijo Cuarón varias veces: "Sandra es el alma de Gravity", y yo creo - tras darle muchas vueltas - que Cuarón se refería a que "Gravity", aunque gozase de una BSO increíble, de una fotografía espectacular, de una gran dirección y de un sonido sobresaliente, si los ACTORES no hubiesen aguantado un rodaje complicadísimo, lógicamente no habría película. Por ello, la clave de esto está en el rodaje. Respecto a la poca originalidad del guión que mencionas he de decir que "Gravity" es de las pocas películas de hoy en día que no está basada en un libro, en otra película o en una obra de teatro. Por ello, creo que el adjetivo "original" es más que apropiado para hacer referencia a la película. Por otra parte, y muy en contra de lo que mucha gente pueda pensar, yo vi en "Gravity" una historia de superación, de enfrentamiento a la muerte y de esperanza verdaderamente abrumadora. Soy de los pocos que la vió, sí, y probablemente esté equivocado, pero tras las tres visualizaciones de la película en el cine, puedo decir firmemente que "Gravity" tiene una profundidad poco evidente pero muy, muy, muy merecedora de más aplausos de los que ya ha recibido.

    Por otra parte, y tal y como tú dices, estoy de acuerdo con eso que mencionas de cuál será exactamente el "criterio" para escoger las "mejores" películas... Es inexplicable. A lo largo de estos años me he llevado verdaderas sorpresas por ausencias y presencias en las nominaciones que no tenían ni pies de cabeza. Pero supongo que ahí - como en todos lados - habrá un componente subjetivo, de interés, "politiqueo" y conveniencias bastante triste... A ver qué nos deparan estos premios el año que viene.

    Muchísimas gracias por comentar Patzy, es un verdadero honor tener lectoras como tu ;)

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